fbpx

Manuela Franco

Agustín, Mauricio, Frida, Claudia y Sergio. Habría que entender esos 5 nombres para entrar a dibujar el universo de Manuela. Sin ellos no sería lo que es, ni vería la vida de la misma manera. En ellos se construye, desde ellos parte y a ellos vuelve.

Agustín, que llegó hace 6 meses, la volvió mamá y la invitó a redescubrirlo todo. Mauricio es, desde hace 2 años, su razón para querer gritarle al mundo, con signos de admiración, que está felizmente casada. Claudia, su mamá y Sergio, su papá, son su eterna adoración, su ejemplo de lo que es un amor bueno. Y Octo es su proyecto de vida, la empresa que montó con su mejor amiga, el espacio donde puede ejercer y crear.

Aunque en la universidad empezó arquitectura, en séptimo semestre se apasionó por la fotografía y durante dos años estudió las dos: viendo entre 11 y 12 materias. Finalmente decidió especializarse en fotografía en Nueva York, donde vivió 8 meses, y de donde volvió a crear su propia empresa generadora de contenidos.

Es una enamorada de la vida y de lo natural. Nada, pero poquito y siempre hace metáforas para expresar su punto de vista. Es práctica, positiva y sincera, pero también es explosiva, psicorrígida y controladora. Aunque casi siempre es las primeras tres, pues así se le hace más fácil cumplir con su propósito de disfrutar cada instante del día.

Para Manuela hacer del mundo un lugar mejor no requiere de mucho. Cree que el secreto está en verle el lado positivo a cada cosa y en no pensar mal de las personas. Ambas estrategias las implementa en su propia vida, porque sabe que también ella hace parte del cambio.

By |2018-08-22T11:06:38-05:00agosto 22nd, 2018|Bienestar|0 Comments

Leave A Comment